Un día gris y pesado, la princesa Arina decia que tiempo mas raro tenemos,esto no es usual por estas tierras, andaba pensndo esto mientras su mente vagaba hacia aquellos diías en que su corazón estaba con el principe Abi Khan y su padre queria emparentarla con el dueño y señor de las tierras de lobos de norte. El tiempo pasa, y su felicidad hecnchia su corazon, pensaba -ha pasado el tiempo la espera ha merecido la pena-.
Vino el principe con gran cansancio por la cantidad de batallas libradas, pero contento por estar con su anhelada princesa.Los dias para ellos eran cortos, las horas eran minutos y los minutos segundos. El principe venia cargado de presentes para su amada y de una intensa alegria y amor que la colmaba cada dia que pasaba desde su regreso.
Aquel palacio deonde habitaba la princesa, dejó de ser un palacio hueco y con falta de vida, desde el día de su regreso Arina no paró de remodelar y redecorar esas estancias, que hasta hace tiempo, pareccia que no tenían vida, mientras pensaba -mi alegria me hace sentir como una princesita, como cuando era pequeña y usba el telar junto a mi madre-.
La princesa era fuerte, a pesar de los continuos acosaos del principe del norte, que no cesaba en su interés por ella, y Arina, en su interior decía, -sus ataues no haran mella, tengo mi gran regalo-..
No sólo a su regreso continuaron felices, felicidad que transmitian a sus subditos, sino que con el paso del tiempo y con la habilidad guerrera del principe Abi Khan, consiguio subyugar a las huestes guerreras del territorio del norte, anexionándoselo a su vasto territorio con lo que consiguió que su amada, no sufriera mas molestias por aquél principe barbaro del norte.














