En tiempos antiguos, la sabiduria estaba en oriente, habia alli una de las mejores facultades de medicina, grandes bibiiotecas, etc, era un mundo desconocido en el que todo se reducía a la Europa Medieval. En oriente se recreaban cuentos de princesas, sultanes y genios que colmaban de deseos a su señor.
Pues bien, en aquella época habia una princesa, la princesa Arina, hija de un señor que dominaba grandes terrenos y con una multitud de vasallos que le servían. El rey y señor, andaba pensando en casar a su primogénita, ya en edad casadera.
El padre, viendo que la cortejaba un rey vecino de tierras del norte, tierras montañosas y arboladas, aunque famosas por la gran cantidad de lobos que esquilmaban sus rebaños, pensó:"-es buen partido para mi hija-", pero, sin saberlo él, a su hija la estaba cortejando un señor de tierras mas lejanas y orientales, de la familia de los Khan, Abi Khan, ardientes guerreros y conquistadores, por el que ella bebía los vientos y no paraba de bailar para él la danza de los siete velos.
Sus hermanas,sabían lo que estaba pasando por su corazón, y la animaban porque su amor estaba lejos y no podia verlo, hasta la próxima primavera, y como tenian confianza en ella, calmaban a su padre, que seguia muy tozudo en casarla con el señor de las tierras del norte, que, para poder conquistarla no cejaba en el intento de declarar la guerra al pequeño reinado de Adeur.
Pasado el tiempo, llegó el momento de la cita de Abi Khan con la princesa de Adeur, cita a la que el Rey de Adeur no pudo oponerse al ver la gran alegria y felicidad que le suponia ese matrimonio, pudiendo comprobar despúes en propia persona como era Abi Khan. De tal forma, que al no tener descendencia masculina, pasaron a reinar la princesa Arina Adeur y Abi Khan el pequeño reinado de Adeur haciéndolo más próspero de lo que era antes.
Y fueron muy felices.
PD. Una de mis pequeñas licencias de cuentos de princesa y príncipes.















