Un atracador murió ayer tras enfrentarse a tiros con la Guardia Civil en un control policial en Alcalá de los Gazules (Cádiz), en el que otros dos delincuentes resultaron heridos por arma de fuego. Poco después, uno de los agentes fue atropellado por un turismo que pasaba por la zona y no se había percatado de lo sucedido. Su estado es grave, aunque su vida no corre peligro.
El suceso se produjo a las tres de la madrugada, cuando los asaltantes, una peligrosa banda que acababa de atracar un establecimiento del Campo de Gibraltrar, huían al parecer hacia Jerez, donde residen. Tras intentar saltarse un control de la Guardia Civil, los cuatro individuos salieron del coche disparando con escopetas de caza y los agentes intentaron repeler la agresión.
En el fuego cruzado, los disparos alcanzaron a uno de los atracadores, que resultó muerto, y también dañaron a otro, que tiene heridas en las piernas. Un tercero sufrió contusiones antes de que la Guardia Civil los detuviera a él y a sus compañeros.










