Un sargento será juzgado por abuso de autoridad hacia una guardia civil de León
Un Tribunal Militar estudia remitir este presunto acoso por primera vez a a la jurisdicción civil.
El Tribunal Territorial Militar Cuarto, con sede en La Coruña, ha procesado a un sargento de la Guardia Civil destinado en el puesto de Boñar (León) por un presunto delito de abuso de autoridad que habría sido cometido por el suboficial contra una joven agente. La tensión que se vivió entre febrero del 2004 y junio del 2005 en la casa cuartel provocó que la agente de la Benemérita cogiese una baja por depresión, después de que algunos de sus compañeros confirmasen parte de la versión por este presunto caso de acoso laboral y machista en el seno del Instituto Armado.
Unos hechos por los que el sargento Elías V. E. se sentará en el banquillo y que, por primera vez, podrían ser enjuiciados por un juez civil pese a que la instrucción ha sido llevada a cabo por la titular del Juzgado Togado Militar 42. Los antecedentes arrancan cuando el suboficial fue destinado a Boñar a comienzos del año 2004.
Su llegada días antes de tomar posesión en el puesto fue toda una tarjeta de presentación. Al no ver a nadie en la puerta de entrada, el sargento se dirigió a la guardia civil diciéndole que «si estaban trabajando o follando», cuando ésta le indicó que ella y su compañero estaban en la oficina archivando una documentación.
Según el auto de procesamiento militar, durante la fiesta del Domingo de Ramos del 2004, el acusado le dirigió palabras como que «con ella se podía ir a actos oficiales porque lucía y le quedaba muy bien el uniforme», o «si nunca le había puesto los cuernos a su marido»; o también «no te imaginas el morbo que da pasar la mano por la cabeza de un calvo». Unos comentarios a los que la agente le respondió que se limitase a hablar del servicio.
Fue a partir de este hecho cuando la mujer fue objeto de un «comportamiento humillante y despectivo» por parte del sargento, que fue confirmado por testimonios de compañeros.
Para procesarle por abuso de autoridad y trato degradante, el Tribunal Militar ha tenido en cuenta que el suboficial llamaba a la guardia civil con expresiones como «gallina, bruja, Carmen de Mairena o 'friki'». Los comentarios de animadversión eran tales que «le traía sin cuidado que la guardia estuviera de baja médica», y en tono irónico llegó incluso a responder cuando se le preguntó por ello: «Yo que sé, estará con la regla».
Cuando la denunciante volvía de una patrulla al cuartel, su superior llegó a decir que «había regresado para que la guardia se cambiara de compresa». La acusación enmarca la conducta del sargento como la de una persona misógina por comentarios como que no quería a mujeres a su lado o que éstas «sólo valían para una cosa», y «tienen lo que se merecen», al recordar sucesos relacionados con los malos tratos machistas. Además, la acusación particular asegura que llegó a perjudicarle a la hora de decidir los descansos y ordenándola que lavase el coche oficial un 12 de enero a primera hora con temperaturas bajo cero y con calderos, ya que la manguera estaba congelada. El sargento negó todos estos hechos e «informó negativamente» sobre la agente a los mandos de la Comandancia de León.
Después de más de seis meses, el Tribunal no ha fijado fecha del juicio, ya que tanto la Fiscalía Militar de La Coruña como las partes están revisando este caso al haberse producido una modificación de la ley de Régimen Disciplinario de la Guardia Civil, que desplaza la sanción de estas conductas a la vía civil. En este supuesto, la conducta del suboficial podría ser enjuiciada en un tribunal ordinario, a través de un Juzgado de lo Penal de León.
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VIVA HONRADA LA GUARDIA CIVIL.
UN SALUDO.
















